Motivos de sobra, para mejorar el Estelado de Torres.

2pruebaEra evidente que un vino de estas características iba a causar revuelo en su primera semana de estreno. La verdad, todos se sumaron y apoyaron incondicionalmente este lanzamiento, donde fue visible una prensa que daba vueltas y giraba en círculos publicando encandilada el maravilloso suceso, del primer espumante actual elaborado con un 100% de uva país.

Pues bien, la primera versión de este espumante era de una calidad indiscutible, con una lograda integración del vino con el gas carbónico que rayaba en la perfección, de burbuja finísima, con mucha altura, un amargor delicado que recorría esa pequeña nota rustica y fresca de la país, más, una acidez equilibrada que hacía salivar intermitentemente. Con todo eso, Estelado se la jugaba además por darse a conocer como el primer vino espumante chileno que se atrevió a hablar de comida y burbujas, cuando todos sugerían que los vinos espumantes serían ideales para el aperitivo, reemplazando al pisco sour. En el caso de Estelado, condiciones sobraban para haber ganado varios títulos: un precio asequible en medio de una inexplicable (hasta hoy) oleada de espumantes que aparecieron por sobre los 15 mil pesos. Este rosado, costaba mucho menos que eso.

A pesar de lo bien logrado, nunca estuve de acuerdo con la chifladura aquella de galardonarlo como el mejor de Chile, por el simple hecho que los espumantes chilenos responden a una calidad y formula, que entre altos y bajos les cuesta abrirse para ir mostrando evoluciones, escondiendo su vino base capa tras capa de tostados heredados de la levadura. Si bien Estelado se presentaba con mejores atributos que el resto de sus competidores, faltó sacar y leer conclusiones de qué era lo que realmente lo hacía especial, más allá del fenómeno cepa.

Desde mi punto de vista, fue ver como se generó aquel grado casi perfecto de integración sin desarmarse a la primera copa.

El otro punto y no menos importante, es que ya conocemos los efectos futuros de la aprobación unánime y la sobrevalorización explosiva: se apagan las luces rápidamente.

Hoy en día y con algunas verticales de prueba, se ve un vino que no es tan nítido, más bien tosco y algo desarmado, costándole conseguir uniformidad, pudiendo incluso apreciar delgadez y algo de aspereza, sintiendo una acidez que no se emparenta con el vino, como sí fue apreciable en su primer tiraje.

Luego de haber lanzado esta y otras inquietudes en las bulliciosas redes sociales (el peor lugar para comentar y salvaguardar una opinión) me percaté de no ser el único con las mismas inquietudes. Se sumó alguno y que otro enólogo y parte de aquellas figuras con las cuales esporádicamente, me reúno a beber y comentar de vinos.

Por otro lado, el comentario tuvo un efecto más bien adverso, tanto, que el community manager de la viña (o quizás su agencia de comunicaciones) al ver expuesto un comentario similar al de esta columna, canceló el seguimiento a mi cuenta. Lo mismo hicieron parte de quienes trabajan directa o indirectamente con la viña. Tiendo a pensar, que fue tomado como una crítica de mala calaña, caprichosa, agravada al proceder de un bebedor con algunos seguidores y una plantilla electrónica desde la cual lanzar textos.

Pues no, eso no fue un capricho, ni mucho menos parte de una choreza o una muestra verbal gratuita. Este espumante, de verdad, lo consideré un producto de altísima calidad, y que a título personal, pienso que debería volver al sitial que le corresponde, continuar con su desarrollo y mejorar, incluso si esto representa un gasto adicional para el consumidor o amante del vino.

Estos fenómenos de autocomplacencia insufrible donde nadie ayuda a las viñas a aceptar comentarios, vuelcan a que estas terminen poniéndose a sí mismas como ejemplo, sacando ventaja de no tener conflictos con su ideario.

Como diría el sacerdote y terapeuta jesuita  Anthony de Mello: cuando las creencias rígidas se topan con la realidad, la que sale perdiendo, suele ser la realidad.

Alvaro Tello

@Vinocracia

Foto, gentileza del blog Barrock Magazine http://www.barrock.cl/

Comentarios

  1. A todos nos ha pasado Alvaro, me solidarizo contigo.
    Los blogs de vinos pueden parecer muchas veces agentes de prensa gratuitos, cuando esto sucede las bodegas y el entorno mediático suele festejarlo. Cuando se piensa y reflexiona en sentido contrario a lo que ellos quieren escuchar, pueden tildarte de antipático o tirabombas. Son los riesgos que se corren. Mas que nunca brindo por el libre pensamiento. Salud!!!

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  2. ALVARO:

    Tuve la posibilidad de probar ese espumoso apenas salió -casualmente estaba de vacaciones en tu país y me lo recomendó un botillero-, y coincido en que era un producto maravilloso !! Luego no regresé más a Chile y no lo volví a degustar...

    A mi también me molesta que se baje la calidad de un producto. Prefiero como consumidor que se suba un poco el precio, pero que no se toque la calidad !!

    No te preocupes, que en Argentina a todos los que vertimos una opinión sincera y diferente nos suelen bajar de sus mailings y actividades. Parece que es un mal endémico !!

    Cuando me pasa esto, siempre me acuerdo de una frase de Risto Meijide que dice "Si cuando hablas nadie se molesta, eso es que no has dicho nada"...

    A seguir haciendo reseñas independientes !!
    Saludos desde Córdoba (Argentina).
    ROBERTO

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  3. Hola Roberto, gracias por pasar.
    La verdad es esto ocurre muy pocas veces, cierto que hay vinos que cambian pero son alcances mínimos y muy pequeños, algo que con dificultad el bebedor puede darse cuenta. Lo de Estelado se hizo muy notorio, ya que partió de verdad muy bien y por sobre la media de nuestros espumantes.
    Con el tema de las bajadas, es cierto. Tengo muy buenos amigos del vino argentino y me relatan exactamente lo mismo. Acá la gran mayoría de las viñas delegan la comunicación a una empresa, la cual no necesariamente entiende y sabe de vinos, pudiendo comunicar con el mismo grado de importancia y notoriedad un detergente para lavar la ropa, que una botella de vino. En otros casos la comunicación que viene de la misma viña suele ser excluyente y asustadiza, arrinconándose a si misma dentro de sus propios margenes de seguridad, clasificando de acuerdo al grado de importancia del comunicador o su medio donde no surgen reclamos ni feedback, es solo vociferar a través del papel y nada más. La verdad ni siquiera me molesta lo de Torres, solo que lo encuentro por parte de la viña, algo innecesario.

    Saludos Roberto y muchas gracias.

    Alvaro.

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  4. José Yarur20:22

    Realmente ese vino está de capa caída, malísimo, y como explicar que los periodistas y sommeliers en los diarios siguen diciendo que está bueno. INCOMPRENSIBLE. O les mandan una caja o algo que no sabemos está pasando. Nosotros los eliminamos de nuestros eventos y estoy haciendo campaña para que otros se sumen y hagan lo mismo. Aguachento y sin gracia.

    Saludos.

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  5. lloyd19:25

    completamente de acuerdo , hicimos la vertical que nos sugeriste y en verdad hay cambios , pero en mala y encuentro sospechoso que despues de esta nota todos comiencen a hablar de lo mismo que esta fresco y que el el mejor rose etc etc. si hubo cajas de por medio se nota mucho, pero mal por Torres que una bodega confiable y de tradicion no sepa escuchar.

    del primer mundo.

    te apoyamos!

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  6. maca alonso20:25

    por lo mismo lo saque de la carta

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  7. Sitchef12:53

    este espumante no tiene tan buena salida en los restaurantes como se piensa. ante las dudas sacamos varias botellas para probarlas y en honor a la verdad te concedemos la razon, se fue muy abajo y si alguien lo está apoyando mas de la cuenta es para no creerle, no se puede estar tan ciego o sin el paladar a punto como para no darse cuenta

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