Why Not Extra Brut, un espumante gay friendly

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Este experimento dirigido a un público claramente de nicho, es una gestión de Érica Reverter en conjunto con el Wine Institute de Mendoza. Si se encuentra o no fácilmente en el mercado, dependerá únicamente si esta especie de tesis resulta viable o no.

Aunque todavía es considerado un proyecto (la eterna seguridad que da ser imperecedero) lo importante es extraer que acá hay un espumante de muy buena calidad, más de lo que uno pueda prejuiciar ante un producto con supuestas restricciones de género.

Con Sebastián Riquelme, sommelier del Hyatt y Constanza de Ramón ex rrpp de viñas nacionales, se nos dio la oportunidad de hablar con el interesado en importarlo a Chile. Degustamos este vino con otros espumantes argentinos y algunos crémant gentileza de la Bodega Francesa. Después de varios intercambios de opiniones, llegamos a la conclusión que el vino espumante de método charmat se presenta bastante correcto en copa, incluso superior a los espumantes de algunas marcas tradicionales mendocinas y chilenas producidos bajo el mismo método.

La raíz de nuestro consenso se radica en un vino que posee una notable y lograda integración del carbónico, más de lo que se podría pedir de la corta estancia en cubas de acero. Visualmente y en copa muestra un poco atractivo color ocre que da señas de un predominante del Pinot Noir, que para nuestra sorpresa, vimos que en su contra etiqueta declaran pequeños toques de chardonnay.

Es de burbuja fina y pequeña que se deja ver algo alborotada al comienzo, pero que poco a poco comienza a presentar orden hasta formar un modesto perlage. Acá es donde quedo algo confuso, ya que cuesta deducir si es un charmat común, superior o quizás lungo, pero la integración está bien definida y provoca una amabilidad que definitivamente se extrañaba en espumantes bajo este método, consiguiendo algunos alcances de cremosidad y frescura. Incluso esos amargores puntudos típicos del charmat, queda obviados.

CUADRO DEGUSTACION

En nariz es intenso el aroma a levaduras y tostados, que se entremezclan con algo de fruta roja, que después de unos momentos cede un leve y pequeño toque a fruta seca y mantequilla (curioso si tomamos en cuenta que declara sólo “toques” de chardonnay) con algo de dulzor. La acidez algo apagada armoniza con su corto final en copa, no consigue nervio pero está en la medida correcta y balanceada, no hay puntos altos que podría exigir un gran paladar, pero si la sencillez y calidad que exige el consumidor común y corriente, de quien busca busca pasar un buen momento sin hacer un eterno e incomprensible análisis químico de la botella.

Lo que rescato de este espumante es que no presenta una icónica exageración al segmento que supuestamente va dirigido, induce levemente a tal, sin hacer comicidad o presentar un exagerado despliegue rosa.

Hay de todo, incluso quienes piensan que estos productos son un modelo que trata de dignificar a este tipo de mercado, pero da lo mismo, esto es un buen vino, un buen proyecto, que consigue lo que quiere: que se hable de el, tanto por su etiqueta así como por su vino. Sólo queda dar las felicitaciones por no exagerar nada.

@Vinocracia

Comentarios

  1. aun no, el importador esta viendo que posibilidades hay de traerlo y si este conviene o no

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  2. Lore12:05

    ufff la otra vez en Zancada hablamos del tema, ya con las chicas paté de la guía vino y mujer hablando de vinos ´femeninos´ basta y sobra, en todo caso bien tibio tu comentario si te gusto no que sea enmarcado como gay, bueee, que tanto si el vino es rico

    que tengas un buen día querido :)

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  3. claudia15:56

    hola, sabes, con un grupo de amigas que leemos tu blog nos gustaría que nos juntarnos contigo a catar algunos vinagritos, te seguimos hace tiempo y tenemos un grupo bien entrete, te tinca?, déjanos tu mail para comunicarnos, que estes bien!

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