Tierras de Tomenelo 2003

PARA BLOGLa realidad es que la elaboración de vino en tinajas sólo desapareció del alcance visual capitalino. Nada más.

Fue en la zona de Huelquén, Escorial, por el año 1985, donde recuerdo haber visto los primeros vinos y chichas depositados en tinajas. Allí, al lado de la hacienda de los García-Huidobro, todavía se encuentra enterrada la vieja pileta de cemento de tres metros esperando ser llenada con jugo de uvas.
La gente de zona se las arreglaba para que su vino y chicha, fuese una efectiva moneda cambio y trueque, ya sea por bienes comestibles u otros artículos básicos. 

Quizás el motivo de su destierro, al menos de la memoria colectiva en las zonas profundas, fue por un mito que vinculaba a la tinaja con malas condiciones higénicas y, un sabor desagradable, que se producia a raíz de un hecho concreto: las vasijas de barro eran recubiertas con brea y enterradas en la entrada posterior de las casas, lugares que por su cercania a los desagues y al foso, se mantenian en un espacio humedo y mal oliente.

Tierras de Tomenelo no pertenece a esa clase de vinos mal paridos. 

Pero si es algo que obligatoriamente me lleva de vuelta a la nota terrosa y brutas de las uvas puestas a fermentar en esos vientres esféricos, bien oxigenados, y quizá muy poco elegantes para quienes se acostumbraron a ver filas de barricas dispuestas en hileras.

Este vino hay que decir que tiene muy buena acidez, cosa que hasta el mas neófito en el tema dará cuenta al beber la primera copa. Ahora lo que hace recordar con ganas su procedencia de tinajas, no es el toque arcilloso ni vegetal abundante, que muchas veces es característico de este tipo de vinos, es más bien como se va en picada al paladar de manera abrupta, no es de  aquellos reposados y alcoholizados a los cuales estamos acostumbrados. Acá hay cuerpo y vino de verdad que sobresale de tal forma, que los platos enjundiosos como prietas o arrolados serian más complices que competidores.


Cabernet sauvignon y merlot que en vez de ser elegantes y sonantes, en tinaja comienzan a meter bulla hasta disonar sin exagerar el ruido, es la parte bruta y tosca que hace falta, esos contrapuntos necesarios para entender más realidades.
Pero sin exagerar, es solo vino.



@vinocracia
Share:
Designed by OddThemes | Distributed by Blogger Themes